escritura, extrañeza, experiencia

Durante el ciclo 2014 creamos un Taller de Narrativa como espacio curricular optativo en el Profesorado en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba, Argentina.

Este blogfolio reúne algunas de las propuestas de trabajo y de las producciones de los alumnos. Los textos de apertura de cada tarea y el diseño de las consignas corresponden a la Profesora Beatriz Vottero, creadora y responsable del taller.

7/12/14

6 - foro de cierre: travesía, travesura

Al abrir nuestra aula virtual hablábamos de cruzar un umbral. Volvemos hoy, al cierre del taller, sobre esa imagen.
Sabemos que el umbral es el escalón de entrada a una casa, pero en arquitectura también es el madero que sostiene el muro por encima de la entrada. Una hermosa simbología para pensar el trabajo de un taller. Una línea que invita a ser traspasada, y también el soporte de ese hueco que atravesamos para ingresar a un lugar tibio, donde seguramente habrá un fuego prendido. Piso y sostén.
Umbral es una palabra que suena bien, ¿no? Tiene algo de murmullo y de refugio húmedo en esa U amalgamada a la M sensual y a la vibración sonora de la pareja BR, ¿no creen? Díganlo en voz alta, saboréenlo: umbral...
Me gusta pensar, a veces, también en las etimologías. Umbral reúne lumbre, que es luz, y limen, que es límite. Atravesar el límite, ir más allá, iluminar(se). Juguemos, podemos pensar nuestro propio significado.
Creo que cada una de nosotras ha intentado en este taller un breve espacio para encontrarnos, entre todas y cada una consigo misma. Las palabras nos condujeron. A veces fueron áridas, otras veces nos llenaron de besos; hubo desiertos también, travesías en soledad, cuartos cerrados y también demasiado luminosos, agobiantes.
Quizás. Y quizás hubo otras cosas. Momentos para pensar en la literatura, en qué puede ser enseñar literatura. Momentos para degustar la propia escritura, para sentir "yo no sabía que sabía"...

Contémonos, entonces, en este fogón de fin de año, de breve despedida, qué nos pasó en el taller, así como lo hicimos en la clase última. Si tienen ganas, claro. Y subimos, además, esos versos locos, apurados, pueriles, a borbotones, que escribimos y leímos en el aula sobre nuestra propia palabra.
Profe Beatriz

MICAELA PEREYRA
El taller para mí fue una retrospección hacia cosas que ya había sepultado en algún rincón. Aún me es difícil explicar con palabras lo que realmente quiero decir, eso es lo que más me cuesta por eso muchos escritos no han llegado a ser como yo quería, pero sé que es cuestión de ejercicio y práctica.
las consignas me resultaron muy buenas a la hora de escribir, de hecho con el cuento final que no tiene consigna aún me siento en una controversia porque no se me cae una idea.
pensaba escribir sobre cualquier otra cosa que no tuviera que ver conmigo. y las consignas me llevaron a mí. me pude sanar. era necesario en algún momento en vez de reprimir, contar - liberar. y pude armar otra historia y curarme de otras cosas.
agradezco a las profes y a las compañeras por todo el cariño brindado, fue un grupo hermoso.
les dejo lo que escribí la última clase:

Escribirnos.
construir-nos
letra a letra.
esto somos
almas desnudas
en un papel.
dejamos el sello
infinito
de nuestra
esencia.
nos creamos
desde el primer trazo
hasta el punto final.
no perecemos,
nos volvemos
eternas.

GRACIAS POR TANTO!!!
pd: Betty, esta es la consigna más bonita que has escrito!! :)
Miki.


ANA LAURA MAZUECOS
Mi experiencia por el taller fue muy agradable y satisfactoria, principalmente por el clima que se creó a partir de la modalidad del taller. Particularmente, me gusta mucho ese enlace que se crea entre los que asisten a un taller porque trasciende aun después de finalizado el curso y, en mi caso, es importante ya que yo no había tenido un espacio para compartir con estudiantes de la misma carrera y de distinto curso. Es a partir de esta oportunidad que me llevo un poquito de cada una de las chicas conmigo, a través de sus palabras, de sus modos de hablar y compartir sus intereses, dudas, preocupaciones y alegrías.
Gracias al taller pude animarme a escribir sobre mi biografía y temas que jamás habían tenido lugar en mis proyectos de escritura. A la vez, me permitió animarme a mostrar mis escritos y hacerlo con confianza porque el grupo y las profes creaban ese clima de seguridad y escucha que me dejaban tranquila para exponerme. Aunque en el evento final me temblaron un poco las piernas y la voz, quería leer para superar algunos miedos que se aparecen cuando hay personas que uno no conoce, profesionales, amigos, y teme ser juzgado.
En el trayecto por el taller fui conociendo al grupo y me sentí muy cómoda, más cuando me sentía acompañada y veía que no sólo yo estaba teniendo cambios porque todas nos íbamos descubriendo. Este proceso de conocimiento, supongo, que cada una lo fue viviendo en su interior, o al menos yo lo viví así. Como ya lo comenté el último día, gracias a este proceso de escritura pude resolver algunas cuestiones personales y reafirmarme en algunas ideas que divagaban en mi cabeza.
Me encantó conocer a las chicas y saber que todas tienen algo digno de ser contado (me quedó la frase). He leído y escuchado cosas sorprendentes y las animo a que sigan aventurándose a la narrativa!!!
Agradezco a las tres profes por el espacio y el cariño que nos dieron a cada una de las alumnas y, por supuesto, que me encantaría volver a participar de cualquier tipo de taller que realicen porque siempre me llevo hermosas experiencias y me purifico de alguna forma.   ¡Saludos a todas!!!


AGOSTINA MEDINA
El taller fue un espacio al cual recurrí por la inquietud que me genero saber de qué se iba a tratar.
En este espacio fue donde me encontré con muchos recuerdos, conmigo misma y con la escritura en relación a la narrativa. Eso fue lo que más me costó, ya que, a mí no me gusta escribir narrativa o tal vez me cuesta mucho y por eso nunca supe escribir. El taller me brindo todas las herramientas necesarias para que emprendiera mi camino por la narrativa, si bien pienso que no logre afianzarme a este tipo de escritura, creo que fue un gran paso haber llevado a cabo todas las producciones hechas porque siempre pienso que por algo se empieza y lograron sacar de mi algo que ni yo pensaba que tenía guardado.
Si bien reconozco que leía muy pocas producciones de mis compañeras o entraba poco acá, cabe aclarar que es por mi mala relación con la tecnología lo que leí y cuando preguntaba a mis compañeras de que habían escrito ellas o las otras me gustaron mucho y eso también era un aliento para seguir escribiendo, las producción de mis compañeras siempre estaban geniales y eran lo mejor, mucho mejor que las mías, entonces yo siempre me esforcé para que la mía quedara así, era un incentivo que me ayudaba a la hora de escribir.
El taller me ayudó mucho, aunque debo aclarar que desde mi persona no le preste la debida atención, pero me gusto el grupo que formamos, haber compartido las producciones y sobre todo haber confiado en el otro que teníamos al lado o al frente que es algo muy importante.
Un beso grande, gracias por todo en este espacio!!!


AYELÉN ALTAMIRANO
El taller, un espacio para encontrarme conmigo misma. Él me sirvió, como todo taller, para escribir porque no lo acostumbro a hacer, es decir, fue el empujón, como los talleres del año pasado, que me invitaron a narrar, a darle libertad a mi imaginación, a buscar en mi interior. Si bien, escribo constantemente al hacer trabajos, pero no implican utilizar mi creatividad. Sé que no soy una narradora profesional y que aún me falta bastante para serlo o quizás nunca lo sea pero a través del taller jugué a serlo, intenté colocarme el rotulo de una narradora. Quizás si hubiera aprovechado y brindado más tiempo al taller, mis producciones hubieran sido otras.
He cumplido con la entrega de los trabajos pero no en la participación de leer y comentar las producciones de mis compañeras, sabré entender la nota que me corresponda por eso y por de la calidad de mis producciones. Como no asistí a la última clase de producción de un poema o fragmento, les dejó el "poema", si es el nombre que le corresponde, que leí en el cierre del taller de narrativa:

Aquel viejo nogal
que lleva años de resistir,
fue el único testigo de lo que pasó,
esa tarde de otoño entre tú y yo.
Ni los pájaros se percataron,
ausentes en su vuelo trivial.
Ni el viento que nos rozó,
se dio cuenta de lo que sucedió.
Solo aquel viejo nogal
que lleva años de resistir,
pudo apreciar y en su corteza grabar
lo que pasó entre tú y yo.


CORINA MEICHTRI
El taller para mí, significó un lugar para poner en palabras lo que casi nunca digo, en él aprendí a expresar cada actividad partiendo de la ayuda de las profes y de las lecturas de las producciones de mis compañeras que me sirvieron de referente en toda esta etapa, ya que muchas veces me sentí incapaz (no sé si es la palabra correcta pero no se me ocurre otra) de lograr, sin un empujoncito las actividades. Gracias a este espacio me fue posible conocerme más a mí misma y a mis raíces como así también a descubrir qué tipo de narradora soy, cuáles son mis virtudes y mis defectos con respecto a la escritura.
Además, ha sido una experiencia muy enriquecedora a nivel personal porque me cuesta soltarme, ya sea para charlar o para compartir mis producciones con las personas que no están constantemente en mi entorno. Sin embargo, les agradezco a cada una, porque gracias al espacio de confianza que se creó pude aprender a tomar confianza y a expresarme de a poco, sin miedos.


EVELYN OLIVA
Creo que si tuviera que definir con una palabra la experiencia en el taller seria “encuentro”, justamente fue eso, buscarnos y encontrarnos, bucear en nuestra historia, en nuestros antepasados, nuestros recuerdos. No fue ninguna tarea fácil, contar nuestras experiencias sin tapujos llevó tiempo, pero creo que las actividades planteadas por las profes no solo funcionaron perfectamente sino que también nos permitieron conocernos aún más. Conocer la verdad del otro, sus anécdotas, sus travesuras. Fue muy placentero escuchar a mis compañeras leer y aún más leernos y comentarnos en el campus virtual, algo totalmente nuevo, pero a la vez muy enriquecedor.
Personalmente creo que atravesé el límite al escribir sobre algo que nunca se me hubiera imaginado, algo tan simple como uno mismo. Como dije la última clase, las actividades de escritura fueron muy profundas, cada palabra plasmada recorría mi historia, me la recordaba y eso fue muy movilizante ya que fue una escritura modelada por los sentimientos más puros.
Fue un enorme placer el taller, recorrerlo junto a ustedes.
Les adjunto el poema escrito la última clase:

Pequeña en la inmensidad
Me desnudo completa
Plasmo mi verdad con tan solo
Algunas letras.

Profunda,
Imagino y escribo.
Las palabras vuelan al viento
Dando tantos remolinos.
En esa vorágine te intento buscar
Y juntos salimos a bucear.

Palabras, letras, oraciones
Toda mi verdad,
Y yo esperando que me leas
Para invitarte a volar. 

Besos y abrazos para todas!!! 


FLORENCIA ANDRIGHETTI
El Taller fue para mí un desafío. No encuentro otra palabra que lo describa mejor; me invitó a encontrarme con mi pasado y conmigo misma, me ayudó a construirme y encontrar mi esencia. Fue un desafío porque implicó una búsqueda y un choque: la búsqueda de lo que me ha traído hasta acá y el choque de eso que soy, y que no sabía que era. Cada actividad forjó una reacción dentro de mí, a veces de rechazo, a veces de impulso. Pero todas las consignas me invitaron a reflexionar y a encontrarme con las letras. Aprendí que lo que viví y vivieron aquellos que están a mi alrededor alcanza para cientos de narraciones, sin necesidad de buscar más lejos, sin necesidad de contar historias que no son mías, que nada tienen que ver con mi vida, con la que soy.
Siento que gracias al Taller di un paso más en mis procesos de escritura y cada experiencia formará parte de mis próximas producciones. No cumplí con todas las actividades, y de las que hice, muy pocas compartí, porque es algo que todavía me cuesta. Algunas solo las conoció Bety o Euge, y otras pocas compartí en el foro. Me disculpo por eso.
Gracias a cada una por enseñarme de ustedes en sus escritos. Gracias a las Profes por ayudar a conocerme a través del arte de escribir (que por ser arte no deja de ser trabajo arduo). Gracias al Taller por brindarme un espacio más de producción, que tanto necesitamos los que amamos la Literatura.
Les comparto uno de mis poemas porque supongo que escribir poesía no me cuesta tanto como la narrativa, y por eso fue desafío, por eso prefiero narrar. Esto, para mí, es la palabra:

De hierro
No se rompe
No se daña
Nadie la olvida.

No muere
No calla

Lo dicho, dicho está.

Justa,
Precisa.
Directa al corazón.

Y traspasa
Cada hueso,
Cada vena,
Cada lágrima.

Es de hierro.
No se dobla,
No se quema,
No se rompe.

Poderosa,
Alegra,
Revive,
Calma.

O también mata,
Destruye,
Destroza,
Desarma.

Si la dices,
Dicha está.



GABRIELA ZAVALA
¡Qué lindo fogón! Ciertamente, como decía Beti, para mí este taller fue un umbral. Un principio, una base, algo que invita a nuevas experiencias. Conocí a personas que, de otra manera, no hubiese conocido. Aprendí de un plantel de profesoras que me llenaron de sabiduría y de ternura. Tantas vivencias, tantos "yo", tantas personalidades distintas. Son cosas de la vida que la hacen más vivible.
Me choqué con actividades que me hicieron pensarme y repensarme. Actividades que, en ese juego de convertirme en una escritora que piensa en un lector, me llevaron a encontrarme conmigo misma. El pensar en el otro me hizo pensar en mí, en qué quiero que ese otro sepa de mí. Y para saber qué quiero que sepa tengo que descubrir qué es lo que fui, lo que soy y lo que quiero ser.
El taller me ayudó a buscar un estilo. A jugar con las palabras y los géneros. ¡Qué linda la anécdota fundacional! ¡Qué lindas las aguafuertes! ¡Qué lindo pensar un relato "entre mujeres"! Obviamente que me encontré con algunas consignas que no me gustaron tanto, que fueron realizadas sin una expectativa de parte mía. Al igual que otras por las que sentí lo mismo y, al animarme, me encontré con un resultado interesante. Pido disculpas por no comentar algunas producciones de mis compañeras pero las he leído, claro.
"Yo no sabía que sabía" narrar. Y este taller significó empezar a saberlo.
¡Gracias a las profes y a las compas por compartir/compartirse!
Les dejo el poema:

Palabras...
Palabras que bailan
y se burlan de los versos tristes
que suelo parir.
Palabras que besan
queman y marcan la piel.
Palabras que buscan
te buscan, los buscan
corren desesperadas al encuentro
de quien se fue
de quien está
de quien nunca existió.
Palabras que azotan
asfixian, ahorcan
matan y resucitan.
Palabras que hacen el amor
en una búsqueda intensa del decir.
Palabras que me persiguen
escapo y me atrapan.
Escribir esas palabras
que se hacen alma en el papel
cobran vida y hablan.
Te dicen lo que no se dice
lo que siempre quisiste decir.
Palabras que exorcizan las escamas
de un cuerpo rugoso y lúgubre
en un cuerpo suave y tierno.
Escribir la vida
esa que siempre quise
que tengo y que no tendré.
Escribir la muerte.
Escribir el misterio.


GIULIANA CAPELLINO
El taller significó para mí un lugar de encuentro conmigo misma, con amigas, con profes, con personas hermosas que por diversas razones aún no conocía. Sí, la verdad, participar del taller fue atravesar un umbral para llegar a un lugar de luz, con personas de luz, también. Cierro esta experiencia llevándome recuerdos, pequeñas cosas que me llenaron el alma y abrazos que necesité mucho.
Encontré un incentivo para volver a escribir sin querer ser de repente Cortázar o Pizarnik, entendiendo que cada uno de nosotros tiene cosas muy pero muy interesantes para contar, y otras cosas no tan interesantes pero a las que se les puede poner un poco de piripipí.
A manera de cierre sólo les puedo decir a cada una de ustedes: ¡mil gracias! me sentí como en casa :D y ustedes hicieron que eso fuera así.
Les dejo las palabras que pude escribir la última clase:

Soltar palabras
expandir sensaciones
se parece a volar
Huellas continuas
reflejos, abrazos, impulsos
Bancos de plaza, infinito atardecer
mirar el cielo, dejar llover.

¡LAS QUIERO MUCHO!                                       
GIULI


JULIETA DOMINGUEZ
Buenas noches! Acá vengo acercándome de a poquito a este fogón. Qué lindo pensarnos alrededor de una llama enorme, de puro fuego, que nos abriga, nos da luz, nos invita a soltar. ¡Ay, soltar, saltar! ¿Qué viene después? ¿el vuelo, quizás?
Creo que eso significó, para mí, el taller. Un vuelo. Pude encontrarme, preguntarme qué es lo que tengo, con qué cuento, qué traigo. Volver a mirarme. Con esto me refiero, a construir a través de la mirada del otro, una parte de mí, que no era capaz de mirar. Que no quería ver.
Esas miradas impulsaron muchos de mis saltos para soltar. Soltar lo que se nos trababa en la garganta, en la mente, en un pasado no dicho que pudimos, luego de habernos raspado fuerte las rodillas en el intento, largar.
Fue eso. Una caricia, un soplo, una cachetada, una aproximación al vuelo. Un reconocernos decidores, de voz propia y valiosa.
Un espacio que nos permitió desplegar las alitas, aún pequeñas, que no dudo crecerán. Siento que me llené por dentro de algo. No sé qué es, pero es algo hermoso.
Simplemente GRACIAS. Descubrí que hay mundos gigantes detrás de cada persona. 
Aunque existen millones de palabras me ocurre, aquí, particularmente que...
"Las palabras nunca alcanzan
cuando lo que hay que decir
desborda el alma" J.C

Aquí el poemita que surgió en clase:

Escribo.
Tras una lágrima
la soledad
desaparece.

Soy yo
quien tritura el alba
para nombrarla.
¿Lloverán palabras
ésta noche?
¿Qué boca
me dará el aliento?
¿Quién alumbrará
el silencio?
Qué palabras podré
tatuar, para decir,
para ver,
al sol
más
hermoso,
luego.

Les dejo un abrazo GRANDE, GRANDE!! Sean felices. :'D


MARIANA CATTANI
El taller para mí fue realmente un desafío, nunca antes me había sentado a escribir sobre algo, solo en algunas ocasiones que escribía cosas sueltas pero sin ninguna importancia. Hubo actividades con las cuales me enoje porque pensaba que no tenía datos suficientes como para poder llevarla a cabo, sin darme cuenta que buscando uno realmente encuentra, con otras quería escribir y escribir porque me emociona mucho hablar de mi familia sabiendo las cosas por las cuales cada uno de los integrantes de la misma pasaron, pero cada una de esas actividades fueron interesantes, innovadoras y te incentivaban a escribir.
La verdad me costó realizar cada actividad porque si hay algo que no se o debo mejorar es mi redacción cosa importante en la carrera que estoy realizando, pero gracias a las profes puedo decir que he mejorado, al menos un poco, siempre tuve la ayuda constante de ellas y me dieron confianza la cual me permitió desenvolverme más de lo habitual. Me encanto haber conocido a gente tan maravillosa como ustedes.
El ambiente del taller fue hermoso hubo respeto entre nosotras y una participación por parte de cada una. Permitió conocerme a mí misma y de dónde vengo, saber qué es lo que soy capaz de escribir o mejor dicho que es lo que soy capaz de escribir.
Gracias a cada una de ustedes!!!!


MILENA MELGAREJO
Uyyy, ¡cuántas cosas para decir!
Primero quiero retarme por no subir todos mis escritos y por no comentar todas las actividades que realizaron mis compañeras, aunque sí las leía. Fue un obstáculo, en todo este año, no tener internet en donde vivo, por eso aprovechaba a leer en clases jaja. Pero no me estoy justificando. También, lamento con todo mi corazón no haber podido asistir al cierre del taller.
Agradecer y felicitar a mis profes por crear estos espacios que, estoy segura, a todas nos llenan el alma.
Este taller me hizo transitar varios estados. En mi vida personal no estaba viviendo un buen momento al empezar este cuatrimestre y, la primera actividad, realmente me cortó al medio. Lloré, me reí, me ilusioné, tuve esperanza y fui feliz al conocer a tantas personas que sería muy difícil conocer si no existiesen estos espacios.
Ese "yo no sabía qué sabía" es tan lindo, profes. Porque, en mi caso, soy bastante insegura y algo más de lo que me llevo es un poco más de seguridad y confianza en mí misma.
Gracias a todas mis compañeras porque siento que crecí un montón compartiendo sus escritos clase a clase. Uyy, escribí un testamento.
Les dejo el poema que escribimos la última clase, sin correcciones porque fue lo que me salió en el momento y no quise cambiarlo.
También les dejo un gracias y un abrazo inmenso a todas!! Las quiero mucho <3

El tiempo te trajo hasta mí

¿Una herramienta bella
O un arma?
¿Una caricia
O una trompada?
¿Un abrazo
O un cachetazo?

¿Para mí…
O para vos?

Para el mundo, o no…
Para vos, mi guía.
Para liberarte
O para callarme.
Para encontrarme,
Para perderte.
Para odiarme,
Para quererte.
Para mostrarte…
Para mostrarte
El camino más ambiguo
Para convencerte, o no,
De que el placer
Que siento al nombrarte,
No se compara con nada.


ORNELLA CECCHINI
Desde mi humilde opinión, creo que el taller me ha servido para darme cuenta de que cada momento, cada circunstancia, pequeñas cosas que parecen ser insignificantes en el día a día, tienen su sentido y su por qué. Aprendí eso, a encontrarle sentido a mínimas cosas que antes no lo hacía, desde un sueño, una palabra, un silencio, una mirada, inclusive a la rutina de todos los días...
Creo que también puede encontrar cosas que tenía guardadas adentro mío y hacerme preguntas, como ¿Quién soy? ¿Por qué? ¿De dónde vengo y hacia dónde voy?
Por último me ha servido para poner práctica la narración, la escritura, prestar más atención al hacerlo, en detalles que antes no tenía en cuenta. En esto han influido mucho los relatos que leían en clase mis compañeras. Me he sorprendido y he disfrutado cada uno de ellos.
Muchas gracias por esta hermosa etapa, de corazón.
Y perdón por no haber comentado los trabajos de mis compañeras, es que como ya les conté mi computadora está rota y la de mi esposo no tiene Microsoft, entonces no podía abrirlos, pero he asistido a todas las clases y he disfrutado con el corazón los relatos que me han dejado de recuerdo en la mente mis compañeras. Por esto mismo tampoco he subido todos los trabajos al foro, pero tengo todos los borradores manuales. Besos!


SOL NESPOLATI
Muchas cosas ya he dicho con respecto al taller. Más que agradecerles porque, como comentaba, anotarme y asistir a la primera clase no fue nada fácil porque ya iba apagada, con el pensamiento de que yo no podía dar más de lo poco que daba. Lo que no significa que ahora pueda dar más, simplemente ahora lo puedo dar con más seguridad de mí misma... que algún día lo pueda mejorar, eso sí. Algún día acá nomás, en las vacaciones por ejemplo, cuando se tenga tiempo de empeñarse y trabajar relajada y con tiempo.
Siempre se puede dar más y mejor (ya parezco una campaña política) siempre y cuando se comience por uno mismo, trabajando sobre la propia persona para recobrar la confianza que le da una luz propia. Una luz que se intensifica como las lamparitas de bajo consumo, poco a poco hasta lograr un resplandor muy fuerte y claro... No dejar de trabajar en uno mismo, para no perder la luz propia y que después todo lo que hagamos sea opaco.
Y en eso el taller me ayudó, teniendo confianza en mí aunque sea para animarme a entregar los escritos para que los puedan leer, perdiendo la vergüenza. Me ayudó a ayudarme, (y acá suena como una clase autoayuda o de rehabilitación) en fin, me ayudó a iluminarme, para poder ponerle un poco de colorcito otra vez a mi vida rutinaria, que ya la veía bastante apagada por todos los agobios de las responsabilidades. Ver la vida como la ve un poeta, como un poema, como una canción... esas que hasta las más tristes son hermosas.
Rescatar, por último, la locura de ponerse a reconstruir nuestra historia y, de todo eso, elegir una que creamos que sea la fundante. Poner en cada actividad, nuestra voz, nuestra perspectiva, nuestra elección de poner una palabra y no otra, de elegir esa historia y no otra... Porque si nos ponemos a ver, en todas había una elección, historias antepasadas... hay -si se las busca-, más de una, historias de amigas, mujeres, cuentos tradicionales... todo; y sin embargo, por alguna razón, elegimos ESA y no otra. Y bueno, atrás de esa opción también hay algo de nosotras, no? Por algo... por algo elegimos lo que elegimos, así sea por conveniencia o porque era la más corta, ya hay una huella ahí, un rastro de nosotras en una simple alternativa.
Porque la escritura es también eso, ¿qué les parece? elecciones que nos descubren /un poco, de a poco/ lo que somos.
Un beso grande!


NATALIA MANA
Hola a todas!
No es fácil poner de forma clara y concisa los sentimientos encontrados después del paso por el taller. Recuerdo, aún, cuando me junté a merendar con Bety para sacar afuera un poco los dramas que tenía, tengo y quizás tenga. Todas tenemos tiempos difíciles, estoy segura; Bety me invitó a participar del Taller que realizarían con Euge y algo me decía que tenía que hacerlo. En producción, la verdad dejé mucho que desear, pero como alumna, como lectora, como oidora de historias traté de poner lo mejor. Quizás mi escritura no ha mejorado mucho, pero como dije en la última clase, mi visión de escritura y de literatura por qué no, han cambiado muchísimo. Eso para mí es lo valioso. Conocí personas magníficas que de otra forma no lo hubiese hecho. Me di cuenta que hay otra forma de estar, permanecer, relacionarse, crear dentro del ámbito universitario tan rígido a veces. Y me alegra mucho que haya muchas personas apostando, trabajando y transmitiendo a través del lenguaje poético.
Alguna vez escribí unas palabras sobre el lenguaje poético, pero a esto lo hago extensivo a toda práctica de escritura y, aunque sigue sin ser suficiente, a la hora de querer aprehender o abarcar algo tan enorme como el lenguaje que nos traspasa de punta a punta es necesario cobijarlo y exprimir de él todo lo que podamos: 
Lenguaje precoz, impotente. Lenguaje infinitamente regenerado, muerto, degenerado. Lenguaje amortajador de lenguas, lenguaje vómito y jamás vasto.
Lenguaje aullido, pintura y melodía de éste nuestro mundo. Lenguaje poema en su estado más puro, natural, exento de maniobras manipuladoras, hipócritas, demagogas, lenguaje que quiere y dice.
Al igual que en un espiral que gira eterno, todos, nos abrazamos, repudiamos y volvemos a cobijar en el lenguaje. ¿Qué haríamos sin él, raza humana que crece bajo su designio?, ¿podremos eliminar el estigma de nuestra condición?
Considero que cuando el poeta canta, dice o escribe, simplemente, se apodera del lenguaje, lo hace suyo, lo cuestiona. Sólo ahí la poesía puede volverse reflejo de la realidad, sinónimo de la voz de todos, canal de salida para las perpetuas perplejidades, incertidumbres.
 Alberto Girri, dice:
(no,
"Quien habla no está muerto",
sino
"Quien habla probablemente no está muerto")

     El poema, heredero del lenguaje, único portador de las palabras simples, libres de pintoresquismo y dotado sobre todo de la magnífica mixtura que significa decir y morir un poco, o no decir, y morir de todas formas.
Gracias por tanto, las abrazo




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