escritura, extrañeza, experiencia

Durante el ciclo 2014 creamos un Taller de Narrativa como espacio curricular optativo en el Profesorado en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba, Argentina.

Este blogfolio reúne algunas de las propuestas de trabajo y de las producciones de los alumnos. Los textos de apertura de cada tarea y el diseño de las consignas corresponden a la Profesora Beatriz Vottero, creadora y responsable del taller.

7/12/14

4 - las aguafuertes: breves crónicas entre el artículo, la fotografía y el ensayo

Esta vez la propuesta continúa en la línea biográfica pero se extiende a la reconstrucción de un entorno del que hemos sido testigos. 
Las aguafuertes son estampas de una época que nos interpelan a pensar acerca de nuestra existencia y de las maneras de hacer y de pensar en un espacio situado: la ciudad, el barrio, el vecindario. En este sentido, rozan el género ensayístico porque se orientan a motivar una opinión desde la crítica. Sus recursos más genuinos son la metáfora y la descripción, y se valen del humor, la ironía y el sarcasmo.
Las más famosas en la tradición argentina son, sin dudas, las Aguafuertes Porteñas de Roberto Arlt.


Se ha dicho sobre las aguafuertes de Arlt

En su libro “Aguafuertes Porteñas”, Roberto Arlt mira a través de los típicos personajes de la ciudad y logra dilucidar la idiosincracia de la urbe porteña en la década del cuarenta. De una manera pintoresca y colorida, el hombre común de barrio es retratado en sus miserias y alegrías, conformando así un auténtico fresco de los rincones de la periferia porteña.

El arrabal, escenario preferido de Arlt, es el lugar en donde el espíritu criollo toma vida. La personalidad de sus habitantes imprime en cada barrio sus rasgos característicos, y es a la vez influida por esos mundos de simplezas y detalles. Así, los barrios de Flores, Caballito, Villa Crespo y Floresta son los elegidos por Arlt para dibujar los perfiles de sus personajes.

Más allá de las grandes y pequeñas diferencias, todos sus personajes se distinguen por un aspecto en particular: la vagancia. Esta característica tan porteña es descripta por el autor en todas sus variantes posibles: el “fiacún”, el “squenun”, “el que se tira a muerto”, el “garronero” y el vagabundo. Rasgos que no discriminan entre ricos y pobres, comunes a toda clase social.

Estas características son consecuencia de la fusión entre la pereza gauchesca y la vagancia del inmigrante agricultor desocupado. De esta manera, en el “siniestro mirón”, en los “tomadores de sol del Botánico” o en los “padres negreros”, se entremezclan la viveza criolla y una actitud escéptica ante la vida. Son personajes miserables, que hacen de la holgazanería una filosofía de vida y de la moralidad una forma de hacer valer sus intereses.

“Aguafuertes porteñas” es una obra que trata de mostrar la las diferentes facetas de la identidad porteña. Identidad que se presenta difusa, ya que es consecuencia del gran aporte inmigratorio que sufrió nuestro país en la época.

Así, desde los turcos hasta los italianos encuentran su reflejo en las páginas de “Aguafuertes porteñas”. De ésta manera, el autor transmite la gran nostalgia y el instinto de supervivencia de esos personajes “autoexiliados" de su patria natal, hacedores de una nueva identidad.

Visto desde otro ángulo, Arlt intenta llegar a la raíz de la típica “viveza” criolla a través de la descripción de las actitudes más hipócritas y miserables de la gente de barrio. Desenmascara la hipocresía del porteño de clase media que pretende aparentar algo que no es.
Sin embargo, éstas características son descriptas por el autor de tal manera que adquieren un tono poético; aunque el lenguaje utilizado es directo y “rudo”. También, a través de la “ácida” ironía Arlt dice más de lo que escribe.

Por otro lado, el autor no se limita a describir y “tipificar” las diferentes variables que asumen los personajes porteños, sino que trata de acercarse a su psicología mediante los detalles aparentemente más insignificantes y frívolos. Así, tal vez la descripción de la vestimenta de un individuo, Arlt reconstruye y aborda su manera de actuar.

En éste punto se puede hacer un paralelismo con las características del denominado “Nuevo Periodismo”, puesto que uno de sus grandes pilares lo constituye la recreación realista de los hechos y de los personajes a través de los detalles exteriores. Y es el conjunto de ese tipo de detalles los que muestran, poco a poco, tanto la personalidad del individuo como el clima de la situación en que se ve inmerso.

Así, Aguafuertes porteñas es el mejor retrato del porteño típico de mediados del siglo veinte. Pero como dijo alguien alguna vez,  “la historia se repite”. Hay ciertos rasgos de este “ser porteño” que todavía se pueden ver a la vuelta de la esquina, en la puerta de casa, tal vez, al lado nuestro en la cama. Si bien el paisaje que pinta Arlt no es muy alentador, por lo menos es pintoresco, che.



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